Corta los calabacines a lo largo, de forma que obtengas rebanadas de 2-3 mm de grosor. Ásalas por ambos lados en una sartén.
Colócalas verticalmente una junto a la otra sobre uno de los lados más largos de la masa de hojaldre. Deja un espacio libre de unos 5 cm en el margen superior de la masa.
Revuelve la ternera molida con un huevo en un bol. Condimenta con pimentón, comino, sal y pimienta y mézclalo todo junto. Moldea con las manos unas 7-8 croquetas de carne y colócalas a lo largo de la parte inferior de la masa, sobre las rebanadas de calabacín. Deben estar lo más juntas posible, de manera después de hornearse parezcan una sola salchicha.
Barniza con aceite la parte libre de ingredientes de la masa de hojaldre. Haz un rollo con toda la pieza empezando de abajo hacia arriba. Después corta el rollo en partes de 5 cm de ancho.
Coloca cada uno de los trozos en posición vertical en un molde para hornear. Empieza en el borde y continúa hacia el centro. Mete el pastel de calabacín al horno durante 30 minutos a 170 ºC.
Mientras tanto, mezcla la ralladura de limón y la menta con el yogur. Añade sal y pimienta para condimentar.
Por último, adereza el pastel recién horneado con la salsa de yogur.